dilluns, 7 de novembre de 2011

"Todo lo que no es dado, es perdido".

Es la verdad simple que hace girar mi mundo.
Un sistema de espejos me hace ver lo que pasa al otro lado.

Recuerdo.

Dando vueltas, siendo niño,
pienso en blanco.
En el patio de mi casa
entre macetas de helechos
chocolate, caramelo,
garbancitos con los dedos.

En el lavadero grande
nado al sol  -agua fresquita-
vuela al aire del verano
aroma de ropa tendida.

La mujer guarda un secreto.

Cantarina como el agua
generosa como el campo,
tranquila como una nana,
como una rosa cautiva
en un rosal muy extraño.

Pintas las estrellas
en el techo de tu casa.

Tienen tus macetas
arbolitos infinitos.

Parecen tus sueños
angelitos del Belén.
Caminito del agua
pensamientos del viento
remolinos de tierra,
no os llevéis este momento.
Conjunto de sensaciones
lágrimas de un espejísmo,
sandalias, tirabuzones,
agua de mar
                    tres canciones,
reflejos dentro de tí mismo.
Me das paz y me das guerra.
Cuando cuento las mareas
haces plano el horizonte,
estás entre el mar y la tierra.
Y ya no te puedo tocar
porque no me atrevo a hacerlo,
tan cerca de la tierra estás y yo,
sobrevolando el mar.